22 febrero 2009

Audrey Hepburn, elegancia en estado puro.






Audrey Hepburn nació el 4 de mayo de 1929. Creció en Bélgica dónde se vió sorprendida por la Segunda Guerra Mundial. Desde pequeñita había asistido a clases de baile, pero la guerra hizo grandes estragos en su constitución y ya no pudo dedicarse a bailar profesionalmente, aunque nunca dejó de practicar y hacer pequeños espectáculos.

Por este pequeño inconveniente se vió obligada a buscar otra profesión y se decantó por la de actriz. Puesto que tenía un gran talento y una gran belleza y encanto no le fue difícil encontrar quien le diese trabajo.

Ya desde su primera película empezó a ser admirada por aquellos que la iban conociendo y poco a poco su belleza, elegancia y profesionalidad se hicieron famosas en todas partes.

A partir de este momento su vida no hizo más que mejorar, su carrera fue en auge y cada vez era más querida y admirada por todos.

A pesar de todo ello, nunca fue amiga de la ostentación, no vivía en mansiones, si no en una casita con un huerto que cultivaba ella misma. Su imagen iba, por supuesto, en concordancia con su filosofía de vida, se apoyaba en la elegancia natural, en la no ostentación de joyas en su vestuario y en un carácter humilde. Siempre vistió de Givenchy, diseñador que confió en ella desde sus comienzos y con el que forjó una amistad que duró hasta su muerte.

A parte de todo esto dedicó gran parte de su vida a ayudar, junto con UNICEF, a los niños de África.

Hoy en día se la considera un icono de la moda, a pesar de que ella huía de las clasificaciones y de que nunca pretendió crear tendencia alguna. Su encanto y elegancia nacían de su interior de una forma espontánea y natural, quitándole la artificialidad rigidez que caracteriza a las actrices de Hollywood de la actualidad.

Por todo esto se ha convertido en una leyenda, a la cual nadie ha podido, puede ni podrá nunca imitar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

tienes toda la razón.Audrey es unica e inimitable me apasiona
me alegra que más gente piense lo mismo un beso