15 abril 2009

Mensajes visuales

Alaska decía en una canción: ¿a quién le importa lo que yo haga? ¿A quién le importa lo que yo diga? Pues fijándonos bien, parece que creemos que le importa a mucha gente. Puede ser por eso que nuestro vestuario y nuestra apariencia cada vez contienen más mensajes que de forma reivindicativa, irónica, o incluso inconsciente transmitimos a los demás.


Digo transmitimos, porque como casi siempre yo también me incluyo en esta tendencia. Proliferan cada vez más las camisetas de grupos de música, las chapas con slogan, gorras, zapatillas customizadas por uno mismo… A veces es de manera inconsciente a través de prendas compradas, pero generalmente son buscadas o realizadas por uno mismo. Y es que los jóvenes en este sentido somos muy poco ingenuos, conocemos el poder de un look y tratamos de ponerlo bajo nuestro control y a nuestro servicio.


En parte es solo cuestión de estética, pero también hay mucho detrás ¿qué creéis?

- ¿Formas de reafirmar nuestra identidad?

- ¿Mensajes visuales que lanzamos tipo chat en búsqueda de gente afín?

- ¿Una forma de hacer nuestra la moda poniendo nuestro sello?


Sea una u otra o una mezcla de todo el caso es que doy firmemente mi apoyo a esta tendencia, ¡saquemos la creatividad que todos llevamos dentro y publicitémonos a nosotros mismos!


Muchas celebrities como Sienna miller y Agyness Deyn están a la cabeza, pero quizá en ellas no tenga tanto mérito, les acompaña el dinero y los etilistas, ¿verdad?

14 abril 2009

¿TODOS EN EL MISMO SACO?


¿Por qué todo el mundo se empeña en encajar en un molde? O mejor dicho, ¿por qué todo el mundo se empeña en etiquetar a la gente o clasificarla dentro de un grupo?

Son preguntas que me vienen muchas veces a la cabeza, y me dan rabia pero creo que inevitablemente etiquetar o estereotipar es algo que hacemos inconscientemente, aunque no queramos. Es una idea que se nos ha inculcado, tales personas responden a un perfil concreto, pero y ¿por qué?

Los medios de comunicación como instrumento utilizado por la fuerza gobernante, tienden a homogeneizar nuestros comportamientos, actitudes, pensamientos, necesidades o aficiones por nombrar algunos. Se podría decir, que hacen como una segmentación del mercado, en este caso el mercado sería la sociedad, en la que cada individuo, sin posibilidad de desmarcarse, debe encajar en un segmento.

Creo personalmente, que se puede escapar aunque sea de forma ligera de esta represión a la que nos someten sin darnos cuenta, podemos buscar métodos y desarrollar aptitudes para saber elegir lo qué queremos y porqué aunque luego sea difícil conseguirlo.
Pero es una tarea dura, difícil de llevar a cabo diariamente, porque por poner un ejemplo, después de un día de trabajo duro, o de estudio intenso, lo último que apetece al llegar a casa, es ponerse a buscar información o programas de calidad, si es que existen, y nos conformamos con lo que nos echen. Si hoy toca Gran Hermano, pues eso que vemos, aunque lo detestemos, o Mira quién baila! solo para ver a Ortega Cano haciendo el memo, intentando bailar algo. Pero, así pasa el tiempo y ahí nos tienen calladitos viendo los programas de poca monta que nos echan.
Más nos valdría desenchufar la tele y ponernos a la lectura, que aunque también nos dicten que libros leer, best sellers, por lo menos no se nos olvidará como escribir bien, o eso esperamos.

Para poner en evidencia que son posibles otros métodos de comunicación, hablaré brevemente de Oliviero Toscani, fotógrafo mundialmente por su trabajo en las campañas publicitarias de la marca Benetton. Éste encumbró a la marca saliéndose de lo establecido, con imágenes impactantes, en las que no se mostraba el producto, en este caso la ropa, sino que trataba el racismo, la guerra, la religión o la pena capital. Generó mucha controversia por como trataba algunos temas, como el homosexualismo masculino, pero no se ciñó a lo que se esperaba fuese una campaña publicitaria normal.

No podemos modificar las formas de comunicación, ni escapar a la fuerzas de los medios de comunicación masivos, pero podemos elegir no ser tan títeres de ellos.


Un saludo de mi abuela quiere mi ropa!!!

05 abril 2009

Sexo y moda...

Desde siempre las firmas de moda han usado el sexo como un recurso para atraer la atención hacia sus campañas de publicidad, pero hace dos años la firma italiana Dolce&Gabbana lanzó una campaña que generó una gran polémica, en él aparecía una mujer tumbada en el suelo sujetada por las muñecas por un hombre y alrededor había otros cuatro hombres observando la escena. En España el instituto de la mujer pidió la inmediata retirada del anuncio, como también en Italia y en muchos otros países hicieron diferentes organizaciones, por considerar que hacía apología de la violencia hacía la mujer. Desde la marca afirmaron: “queríamos recrear un juego de seducción en la campaña y enfatizar la belleza de nuestras colecciones” y también que en nngún caso pretendían ofender a nadie y mucho menos a las muejeres ya que son las principales receptoras de la campaña.

Podemos pensar que, alomejor la idea de D&G era precisamente esa, crear polémica para no pasar desapercibidos y conseguir llamar la atención y así captar clientes, sin embargo no creo que pensaran que esta campaña crearía tanto rechazo en la sociedad hasta el punto de verse obligados a retirarla. Si lo que la firma quería era que hablaran de ella y ser el centro de los debates, lo consiguieron, pero el problema es que hablaron, sí, pero hablaron mal, aunque ésta es otra forma de publicidad.

Muchas marcas utilizan este recurso, generar polémica para ser el centro de atención. Ésto ocurrió también con la firma Nolita, que hace un tiempo empleo una mujer anoréxica desnuda en sus campañas con el fin de llamar la atención del público sobre las consecuencias de esta enfermedad. También muchas organizaciones criticaron el anuncio y pidieron que se retirara.

Después de ver estos ejemplos surge una pregunta ¿es efectiva este tipo de publicidad o, por el contrario, daña la imagen de las marca?

En mi opinión esta publicidad es muy arriesgada ya que siempre hay sectores de la población extremistas que rechazaran de forma contundente las marcas que realicen campañas de este tipo, aunque los verdaderos clientes de estas firmas, lo que gastan dinero en sus productos no creo que dejen de hacerlo sólo porque las campañas no sean étcamente correctas.

También, hay que decir que los medios de comunicación, en este caso las revistas ya que se trata de un original de prensa, cuando un anunciante les envía su campaña no se preocupan de analizar las repercusiones que puede tener el anuncio, por lo que tienen, también, parte de culpa. Debería de controlarse de alguna forma los anuncios que aparecen en las publicaciones de nuestro país para así evitar que sectores de la población se sientan afectados u ofendidos por lo que pueda aparecer en ellos.