Podemos pensar que, alomejor la idea de D&G era precisamente esa, crear polémica para no pasar desapercibidos y conseguir llamar la atención y así captar clientes, sin embargo no creo que pensaran que esta campaña crearía tanto rechazo en la sociedad hasta el punto de verse obligados a retirarla. Si lo que la firma quería era que hablaran de ella y ser el centro de los debates, lo consiguieron, pero el problema es que hablaron, sí, pero hablaron mal, aunque ésta es otra forma de publicidad.
Muchas marcas utilizan este recurso, generar polémica para ser el centro de atención. Ésto ocurrió también con la firma Nolita, que hace un tiempo empleo una mujer anoréxica desnuda en sus campañas con el fin de llamar la atención del público sobre las consecuencias de esta enfermedad. También muchas organizaciones criticaron el anuncio y pidieron que se retirara.
Después de ver estos ejemplos surge una pregunta ¿es efectiva este tipo de publicidad o, por el contrario, daña la imagen de las marca?
En mi opinión esta publicidad es muy arriesgada ya que siempre hay sectores de la población extremistas que rechazaran de forma contundente las marcas que realicen campañas de este tipo, aunque los verdaderos clientes de estas firmas, lo que gastan dinero en sus productos no creo que dejen de hacerlo sólo porque las campañas no sean étcamente correctas.
También, hay que decir que los medios de comunicación, en este caso las revistas ya que se trata de un original de prensa, cuando un anunciante les envía su campaña no se preocupan de analizar las repercusiones que puede tener el anuncio, por lo que tienen, también, parte de culpa. Debería de controlarse de alguna forma los anuncios que aparecen en las publicaciones de nuestro país para así evitar que sectores de la población se sientan afectados u ofendidos por lo que pueda aparecer en ellos.










